El siglo XIX

1865: Se funda en Elche la Sociedad Venida de la Virgen con el fin de proteger y desarrollar las fiestas anuales que celebran la milagrosa aparición de la imagen de la Virgen de la Asunción. El acto tiene lugar el 17 de septiembre tras una reunión celebrada en el salón de sesiones del Ayuntamiento de Elche a la que asistieron cincuenta y tres ilicitanos, en su mayoría artesanos, presididos por el teniente de alcalde Vicente Moscardó y actuando de secretario el de la Corporación, José M. Ruiz de Lope y Pérez. «Aseguida se nombró la junta directiva por medio de votación, resultando nombrados: Francisco Torres, Diego Navarro,  Jayme Pons, Ramón Asencio, Tomás Mora, José Soler, José Micó, Pascual Vicente, Francisco Martínez, Jayme Sempere. Se nombraron igualmente como presidente de las juntas a Francisco Torres, como secretario a Jayme Pons y depositario a Pascual Vicente.» El inmediato diciembre ya participa la Sociedad en la organización de las fiestas, costeando, entre otras cosas, uno de los carros triunfales que precedían a la Virgen.  Y en este año se escenifica en las calles de la ciudad la entrada del legendario Francisco Cantó para anunciar el hallazgo del Tamarit.

 

1866: La actividad de la Sociedad Venida de la Virgen hace que los festejos ganen esplendor. Este año costea el predicador de la misa celebrada en la mañana del día 28 de diciembre. Y el día 29, festividad de la Venida, «a las nueve de la mañana, se celebrará en el magnífico templo de Santa María de la Asunción, una solemne misa cantada con acompañamiento de orquesta por los aficionados de esta villa, a la que asistirá la autoridad superior, presidiendo el Ayuntamiento. A las dos de la tarde saldrá la procesión de la referida iglesia, precedida por los carros y comparsas y recorrerá las mismas calles que el año anterior.»

 

1870: Fiestas del V Centenario. Con ocasión de cumplirse cinco siglos desde el hallazgo de la imagen de la Patrona en 1370, la Sociedad de la Venida organiza unos solemnes festejos porque, como señala el programa editado al efecto, «hay acontecimientos en la vida de los pueblos que marcan con un sello indeleble el paso del tiempo sobre las generaciones e imprimen en el libro inmortal de la historia una brillante página, cuyo contenido se encarga de apreciar la posteridad, con su frío e imparcial criterio. Tal es la Venida a esta villa de nuestra augusta Patrona María de la Asunción, o sea su aparición en las playas del Tamarid y punto denominado de las Azucenas.» Además de oficios religiosos, festejos de Moros y Cristianos, comparsas y carros triunfales, fuegos artificiales, obras de teatro, volteo de campanas, suministro de alimentos y ropas a los más necesitados, etc., se pone en escena a las seis de la mañana del día 28, en la playa del Tamarit, el milagroso hallazgo de la imagen de la Virgen. Trasladada la misma al huerto de les Portes Encarnades, por la tarde tiene lugar  la entrada habitual de Cantó en la Plaça i Baix y el resto de los festejos. Y el día 29 recorre todos los barrios de la ciudad una solemnísima procesión presidida por el obispo de la diócesis, en la que, además de los elementos cívicos y religiosos habituales, participan también los santos patronos de las tres parroquias urbanas y de todas las partidas rurales de la ciudad. El día 30 de diciembre, la Sociedad sufraga una lápida conmemorativa de la efemérides que todavía podemos ver en la fachada de Poniente de la Basílica de Santa María, junto a su puerta Mayor.

 

1871: Monolito en el Tamarit. Con el fin de que los fieles devotos sepan con exactitud el lugar preciso de la aparición de la imagen de Nuestra Señora en la playa del Tamarit, en el lugar llamado de las Azucenas, se coloca durante las fiestas de la Venida un pilar de piedra con una inscripción alusiva que, recientemente, ha sido restaurado.

 

1875: Según el acta municipal del 5 de agosto, la Sociedad remite al Ayuntamiento ilicitano su reglamento y el programa de obsequios a la Patrona. Y pide, asimismo, que en la procesión del día 29 «el palio sea conducido por individuos del Ayuntamiento».

 

1877: Instancia al Ayuntamiento presentada por el Presidente de la Sociedad, Francisco Torres Tarí el día 22 de noviembre, solicitando la confirmación oficial de dicha Sociedad por parte del municipio: «A vuestra señoría, suplica se digne declarar por medio de un documento que apruebe esta Sociedad y su laudable objeto y que en nombre del público aplauda el celo e interés con que los socios se consagran a solemnizar el día siempre memorable y feliz para Elche de la Venida de la Virgen, a fin de que este documento sirva de estímulo a la Sociedad en sus propósitos dignos de todo elogio.»

 

1878:  Campaña de captación de socios. La Sociedad indica la existencia de dos tipos de socios: contribuyentes, con una aportación económica anual, y activos, que no pagan cuota, pero que aportan su trabajo desinteresado. La hoja informativa indica también que «todos los fondos recaudados durante el año se invertirán en las Fiestas de la Venida, del mismo año, y del importe del diez por ciento del capital recaudado se formarán cierto número de lotes o premios en metálico que se sortearán entre los socios activos y contribuyentes en uno de los días de las expresadas fiestas, dando a este acto todo el aparato y solemnidad posible.» El día 9 de octubre, el presidente de la Sociedad, Blas Valero Mollá, presenta una instancia al Ayuntamiento solicitando una ayuda económica para edificar una ermita en la playa del Tamarit que solemnice el lugar de la Venida. En la posterior renovación de la Junta directiva de la Sociedad, es nombrado presidente Luis G. Llorente y de las Casas.

 

1879: Bendición de la primera piedra de la ermita del Tamarit (13 de octubre): «Puso la primera piedra el ilustre señor don Rafael Brufal y Melgarejo, marqués de Lendínez, vizconde de la Montesina, después de pronunciar un discurso el presbítero don Francisco [Diego] Tarí, presidente honorario de la Sociedad; dicha primera piedra está colocada en el lado derecho, donde se ha de levantar el altar; en un agujero hecho en ella fue encerrada una redoma de cristal con el acta que se hizo y se firmó en aquel momento, y con varias monedas del mismo año; dio la redoma don Manuel López, farmacéutico; cubrió la obra don Navidad Cantó, maestro de obras y director de éstas, como autor del proyecto definitivo». Desgraciadamente, como ya preveían los entusiastas miembros de la Sociedad, los recursos recogidos no son suficientes y únicamente pueden realizarse los cimientos de esta primera ermita, parándose las obras casi de inmediato.

 

1886: La Sociedad está formada por setenta y seis miembros que pagan una cuota semanal de cinco céntimos. Es presidente honorario y capellán de la Sociedad, el Rvdo. Diego Tarí, cura párroco de San Francisco de Asís; presidente, Francisco Mojica; y secretario, Francisco Marco, rastrillador. «Aunque no ejerce cargo activo por su edad y circunstancias es el principal agente activo de la Sociedad, el popularísimo alpargatero Francisco Torres (El Xarrador)».

 

1888: Fiestas de la corona. El 28 de diciembre, como acto especial dentro de las fiestas de la Venida, tiene lugar la solemne coronación de la imagen de la Patrona con la nueva corona realizada por suscripción popular para sustituir la que le fue robada en Santa María en la víspera de Pentecostés del mismo año. Tras bendecir la joya el arcipreste de Santa María, Rvdo. Antonio Miravete y Liminiana, sube al camarín acompañado de otros miembros del clero y autoridades locales y la deposita sobre las sienes de la Patrona: «En estos solemnes momentos -dice el acta notarial levantada al efecto- es indescriptible la explosión de entusiasmo que se ha producido».

 

1899: Himno de Arsenio Serrano Ramírez (letra) y Antonio Sansano Fenoll (música), cantado en las fiestas de la Venida: «Gloria, gloria, Virgen pía,/Augusta Madre de Dios;/ en la hora del juicio,/ Madre nuestra, sálvanos./ Hoy un pueblo entusiasmado/que a ti su suerte confía,/ dulce plegaria te envía/ del fondo del corazón;/ Elche, tu pueblo querido,/ hoy tus grandezas pregona,/ que eres su digna Patrona, / ¡Oh, Madre de la Asunción!…»

 

Joan Castaño

Archivero de la Basílica de Santa María de Elche

Artículo publicado en el número 9 de la revista “ilicitano ausente”